Los meses decisivos para las cajas |
|
Ya terminó el 2009, un mal año para el sector financiero, aquejado por unos resultados desastrosos en las entidades. Y ahora toca enfrentarse a un nuevo año, el 2010, que no pinta nada bien. De hecho, los expertos prevén que sea un periodo muy perjudicial para las cajas de ahorros, inmersas en procesos de fusión. Los analistas consideraron que estas organizaciones tendrán que hacer frente a una nueva oleada de impagos, que elevará otra vez la tasa de morosidad. Además, el sector tendrá que moverse en un contexto peliagudo, caracterizado por una fuerte caída del negocio y un proceso de concentración que servirá para redibujar el mundo financiero. A todo esto se le sumará un importante desplome de sus ingresos, un reajuste del mercado, más de una docena de operaciones de integración y rescate, la primera oleada de ayudas públicas y un gran debate sobre el nuevo marco legislativo a configurar desde el Parlamento. Aún así, desde las cajas de ahorros mandaron un mensaje de tranquilidad. El propio presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA), Juan Ramón Quintás, salió a dar su opinión sobre el porvenir de estas entidades financieras y recordó que las cajas de ahorros tienen más de tres siglos de historia: “Y han sobrevivido a todo tipo de regímenes y crisis económicas; aunque es cierto que, en esta ocasión, van a vivir una serie de acontecimientos que marcarán a la industria durante décadas”. Pero el 2010 será un ejercicio muy complicado para las entidades financieras, porque los problemas se le acumulan: una fuerte recesión económica que lastra su actividad, un alto volumen de stock inmobiliario que perjudica su cuenta anual de resultados, la restricción crediticia, la alta morosidad, etc. Y sobre todo las fusiones. La gran solución para muchas de las cajas de ahorros, que saben que sólo sobrevivirán a los últimos coletazos de la crisis si se anexionan con otras entidades más poderosas. |