Un plan de incentivos para reducir stock |
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La alta tasa de morosidad provocó que una oleada de embargos estallará en las entidades financieras. Las cajas de ahorros y bancos empezaron entonces a acumular inmuebles vacíos de los que fueron incapaces de deshacerse, debido en gran parte a la caída progresiva de la demanda de la vivienda (en pleno reajuste del mercado). Una situación que es un verdadero lastre para los resultados de las cajas de ahorros y a la que tratan de poner fin. Para ello, las entidades financieras han multiplicado sus esfuerzos para reducir su cartera inmobiliaria. Y la última iniciativa hecha pública es la de Caja Madrid, que ha desarrollado un plan de incentivos para que sus empleados se centren principalmente en la venta de pisos a lo lardo de 2010. El objetivo de la caja de ahorros pasa por deshacerse en todo el año de más de 4.500 viviendas. Y desde el equipo directivo de Caja Madrid se dio una orden muy clara: cada oficina (la entidad cuenta con unas 2.200 repartidas por todo el territorio nacional) debe conseguir vender dos casas durante los próximos 12 meses. Con el objetivo de que sus comerciales pongan un interés especial en esta tarea, la entidad desarrolló un plan de incentivos basado en dos puntos principales: una gratificación económica y la concesión de un viaje. Un premio que ya se otorgó a finales de 2009 a varios empleados que consiguieron vender una vivienda. Pero las expectativas marcadas son muy altas si se comparan con el año pasado. Entre enero y septiembre, Caja Madrid vendió sólo 600 inmuebles (lo que reportó unos ingresos de 100 millones de euros, con un precio medio por piso de 166.000 euros). Una cifra insignificante si se compara con las 4.500 casas de las que se pretende deshacer la caja de ahorros en 2010. |