¿Cuál es el plazo ideal para mi hipoteca? |
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A la hora de contratar una hipoteca, el futuro firmante debe analizar todas las características que contiene el producto crediticio que va a contratar. Entre ellas, es importantísimo hacer especial hincapié en el plazo de devolución; ya que éste influye directamente en cómo el hipotecado va a tener que hacer frente a los pagos mensuales durante los próximos años. La mayoría de entidades financieras proponen actualmente unos plazos que oscilan generalmente entre los 20 y 40 años. Un lapso de tiempo que depende sobre todo de la edad de los contratantes; puesto que la mayoría de bancos y cajas de ahorros calculan los 75 años como la edad máxima para la devolución integra del montante adeudado. A pesar de ello, cada caso es distinto y el hipotecado debe estudiar qué plazo le interesa más. Es evidente que el periodo de devolución previsto es una característica muy importante. Un plazo muy largo supone que el firmante pagará una cuota mensual más baja durante más tiempo. Una situación que tiene sus ventajas (al ciudadano se le hace más llevadero el reembolso mensual) e inconvenientes (el coste financiero total es mayor, ya que se produce un aumento de los intereses). Por ello, dependiendo de la situación financiera del hipotecado, el crédito más barato no tiene que ser la mejor opción. Además, otro aspecto importante a analizar es cuánto va a representar la cuota mensual al mes. Los expertos apuntan a que este pago (unido al del resto de las deudas que se pueda tener) no debe superar nunca el 35% o 40% de los ingresos de una persona. Este punto es de vital importancia; ya que evita que, en caso de producirse algún hecho inesperado (despido, gastos inesperados, etc.), el hipotecado no tenga que hacer excesivos recortes para poder pagar la mensualidad correspondiente. |