Menos inmuebles como pago de deudas |
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El sector financiero es uno de los pilares sobre los que debe sostenerse la economía en tiempos de crisis. El Banco de España no está dispuesto a que éste se resquebraje por falta de previsión. Por ello, la organización económica decidió incrementar su presión controladora y elevar del 10% al 20% (sobre el valor de tasación) las provisiones con las que deben contar las entidades financieras cuando haya transcurrido un año desde que aceptaran un inmueble como pago de una deuda. Con esta iniciativa se modifica la normativa vigente, que sólo cargaba contra la cuenta de resultados el 10% de la tasación; y se obliga ahora a los bancos volver a tasar parte de su cartera, lo que impedirá que tengan activos contabilizados a un precio superior al de mercado. Por su parte, los expertos del sector entendieron este proyecto como un verdadero toque de atención. El objetivo, según ellos, de esta advertencia es que no se abuse de la aceptación de inmuebles como medio de pago de créditos; ya que entonces podría frenarse la escasa demanda de viviendas. Entre diciembre de 2007 y junio de 2009, las cajas de ahorros adquirieron activos por un montante total de 26.000 millones de euros. Una cantidad que se reduce hasta los 10.000 millones en el caso de los bancos. Por tanto, el 10% adicional que debe ser contabilizado según el nuevo proyecto supone que las entidades financieras deben elevar sus provisiones en 3.600 millones. La nueva obligación no trae consigo un cambio en la normativa oficial, sino que adoptó la forma de directriz de la división de Supervisión del Banco de España. Una de las consecuencias que puede acarrear esta disposición es el dejar al descubierto a las cajas de ahorros más débiles. Aquellas que se resisten a la fusión y que no tienen capacidad suficiente para afrontar a solas la crisis actual. |