Caída de la vivienda, desempleo, el BCE y el otoño: Cóctel explosivo |
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Mientras el Banco Central Europeo solicita a los bancos que no tengan tanto exceso de celo en la concesión de créditos e insta al gobierno a garantizar, por medio de la potestad que le otorga, el fondo de ordenación y reestructuración bancaria, el acceso al crédito para pymes y familias, desde el gobierno se anuncian subidas de impuestos y medidas adicionales para frenar el déficit público y la destrucción de empleo. En este escenario, con los tipos oficinales al 1% y las rentabilidades de los productos de ahorro cayendo, los bancos deciden que, como el euribor baja sin tregua y no es suficiente ganancia, los diferenciales de las hipotecas nuevas se incrementarán 0.30% suponiendo un incremento en la cuota hipotecaria de 226 euros mensuales. Así, las escasas hipotecas que se formalizaron el pasado mes de junio, cuyos datos han arrojado un 10,8% de caída libre, tendrán que asumir hipotecas más caras que las que se firmaron hace apenas seis meses. Las encuestas comienzan a hablar de 4.600.000 desempleados en septiembre y las previsiones se oscurecen a medida que se acerca el final del mes de agosto. Las recomendaciones, como siempre; moverse, estar en movimiento garantiza el acceso a oportunidades que se irán si no estamos atentos. Revisar constantemente las ofertas existentes a fin de encontrar los productos financieros que más se adapten a nuestras necesidades y que nos ofrezcan rentabilidad, protección seguridad y ahorro. Revisar y rehacer nuestros usos y costumbres buscando el ahorro óptimo y la distribución equilibrada de nuestros recursos. Y, sin duda alguna, evaluar las opciones de crecimiento y productividad existentes, las necesidades en términos de formación, modernización y asunción de cambios que debemos llevar a cabo para mantenernos en este otoño que amenaza con ser especialmente… frío. |