Sociedad Low Cost |
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Una sociedad de Low Cost, rebajas descuentos y premios. La competitividad de la sociedad española, una de las pocas sociedades que incluye entre sus modificaciones fiscales una reducción en la dotación para investigación, desarrollo e innovación, se encamina hacia la cultura de los descuentos. Descuentos, promociones, regalos… anzuelos con los que se pretende capturar los “dineros” de la sociedad. La productividad y el sector empresarial van por el mismo camino, producción low cost para salir del paso. Sueldos bajos, impuestos altos y precariedad laboral. El consumo se convierte en algo extraño en el que ni tan siquiera el que paga manda. Las leyes también se guían por la cultura low cost, no se cumplen y no pasa nada. La protesta. ¿Qué está sucediendo con la protesta? La cultura española tradicionalmente ha estado ligada a la reivindicación, gracias a las grandes luchas las mujeres llegaron a conseguir lo que hoy son, gracias a las luchas los trabajadores adquirieron los derechos que esta crisis se está llevando. Pero hoy no se protesta… no se reivindica. Los derechos constitucionales fueron arrastrados en el lodo de la especulación y la impunidad sin que ningún colectivo se pusiera en pie para, al menos intentar pararlo, los autónomos, las pymes, los hipotecados. Nos acostumbramos en los años de bonanza a tener acceso a todo y nos doblegamos a la sumisión al ritmo que nos llenábamos el depósito de la gasolina, nos montábamos los muebles de ikea en casa o recogíamos los restos de las comida de MC Donalds. En términos económicos en España, nos imponen como única forma de mantenernos controlados y abocados a la destrucción, la cultura del menos es más y, claro… tal y como están las cosas, mejor no levantar la voz. “Virgencita, virgencita… que me quede como estoy” |