Comunitae: Resultado de la falta de confianza de una sociedad |
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En lo que va de año se han cerrado más de 350 oficinas bancarias. La reestructuración del sistema financiero se realiza con un único fin; adecuar el tamaño de los bancos y cajas a una nueva realidad en la que la especulación del suelo y la concesión indiscriminada y abusiva de hipotecas no tienen cabida, en el escenario actual. En España sobran más de 10.000 sucursales bancarias y más de 75.000 empleados, esto supone gastos, inversión, infraestructura, salarios y en general costes que no se pueden mantener. La única solución cerrar y a esta situación de exceso de empleados y oficinas se le une la desconfianza de una sociedad en el sector financiero y la globalización. Internet es desde hace tiempo la plataforma preferida por los clientes, las relaciones basadas en la ética y la confianza, en la que cada parte aprovecha lo que puede ofrecer y lo que necesita con un objetivo de intercambio y satisfacción mutua y sin caer en la especulación y el abuso de poder, está llevando a Internet a perfilarse como el nuevo orden social que sustituirá muchos de los sectores tradicionalmente utilizados, arraigados y corruptos. Con fecha de ayer, jueves 2 de julio, asistimos a un hecho histórico en el que nació la primera plataforma de préstamos entre particulares. Comunitae se encarga de poner en contacto a personas que necesitan un crédito y a pequeños ahorradores dispuestos a concederlo y obtener por ello una rentabilidad mayor que si lo invirtieran en un depósito y con menos riesgos que las operaciones bursátiles. Comunitae, cuenta con la protección de ASNEF para el control de la morosidad y cobra una comisión del 1% a quien presta el dinero y 1,5% a quien lo recibe como forma de financiarse. La nueva generación de obtención del crédito ha llegado y, aunque la comunidad es pequeña y reducida, tanto en integrantes-250.000 personas- como en prestaciones- préstamos de 3.000 a 15.000 euros a devolver en 24 ó 48 meses-las previsiones son de una buena aceptación entre la sociedad. La razón: La falta de confianza en los sistemas tradicionales. Una buena iniciativa, una buena noticia… al fin. |