Fin de las hipotecas: Fin del sistema |
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Economía y análisis para que la gente comprenda que el sistema murió. Análisis descontextualizados en los que lo único que se alcanza a vislumbrar es que todo está mal. El dinero no está… las informaciones son parciales, incompletas e inconsecuentes con la realidad. Pan y circo nuevamente, especialmente, en tiempos de crisis para una sociedad que evalúa la situación en base al dinero invertido en los fichajes de los clubes de futbol. Pero lo cierto es que algo no está bien, la cultura de “todo vale”, con crédito todo se puede y gastemos sin control, murió. Y lo que hace esta crisis peor que las anteriores es que directamente la sociedad española no sabe vivir de otra forma. La forma interna de crecer basada en sistemas aptos para la especulación y la mano de obra sin formación y la dependencia de España del dinero de Europa hacen que las previsiones para nuestro país sean cada vez más negativas. Recursos energéticos, ganadería, agricultura, transportes, y varios sectores más dependen exclusivamente de los fondos que lleguen de la Unión los fondos dejarán de llegar. La revolución tecnológica convirtió al mundo en un único mercado en el que el poder y la especulación controlaron todo, las inversiones en tecnología se convirtieron en capital especulativo de las empresas. Y se descubrió la gallina de los huevos de oro de la vivienda y la construcción. España centró su crecimiento en los capitales de turistas que invertían en viviendas dando lo mismo cuanto costaran o cuanto se hipotecaran. Publicidad de progreso y crecimiento ficticio a través de símbolos como la vivienda en propiedad, hipotecas eternas deudas impagables que nadie dimensionó en un momento de esplendor. Pero hipotecarse ya no es una solución, ni tan siquiera una opción. La caída de la vivienda no sirve para reactivar el sector, las medidas del Banco Central Europeo no suponen rebaja en las cuotas, los bancos no tienen dinero el pánico se apodera de los gobiernos, las empresas y las familias, de estas últimas también se apodera el hambre. Nos auguran los expertos tiempos oscuros, revueltas sociales, crisis profundas, desempleo, déficit, morosidad, y caos. Esa es la realidad y la pregunta es: ¿Alguien tiene la menor idea de cómo resolver esta situación? |