Divorcio: ¿Qué pasa con la hipoteca? |
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Los datos indican que el número de divorcios en España ha descendido como consecuencia de la crisis económica actual. Divorciarse es caro, no hablamos únicamente de las implicaciones emocionales, que ya son muy fuertes pero de debate en otro ámbito. Hablamos del aspecto económico del divorcio. El matrimonio es un contrato por lo que se debe establecer previo a su realización el régimen contemplado para los bienes de la pareja. Los regímenes más utilizados en España son el de separación de bienes y la sociedad de gananciales, siendo este último el que se aplica por defecto si no se establece nada en contra. A la hora del divorcio, si no existe acuerdo entre las partes, la división de los bienes se complica. Cuando el matrimonio se celebra en régimen de bienes gananciales y la pareja se rompe es necesario hacer un inventario en el que conste el activo y el pasivo para disolver la sociedad. Pero ¿qué sucede si no hay activos con los que cancelar las deudas?, ¿qué pasa con la hipoteca? Cuando un matrimonio se rompe habitualmente uno de los miembros opta por comprar la parte del otro para quedarse con la vivienda. Este trámite se realiza a través de la opción denominada Novación Hipotecaria en la que se modifica la titularidad del deudor quedando liberado el otro cónyuge y el capital que habrá de ser ampliado para satisfacer al otro cónyuge de la parte correspondiente. En la actualidad y debido a la crisis, ambas opciones son muy complicadas y finalmente se opta por vender la vivienda, repartir la deuda a partes iguales y el resultante también de forma que se liquide cualquier bien compartido por la pareja. |