Hipoteca Deutsche Bank |
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El Euribor ha vuelto a bajar situándose en niveles no conocidos y de mínimos históricos y de nuevo se levanta la polémica sobre las cláusulas suelo que aplican los bancos para no aplicar las bajadas del índice de referencia en la revisión de sus créditos hipotecarios. Una de las hipotecas más competitivas del mercado es la denominada Hipoteca Rompedora Deutsche Bank. Este producto tiene un diferencial del 0.27% el más bajo del mercado, pero tiene condiciones colaterales que hacen que este producto no esté al alcance de la mayoría de los clientes que acceden a su primera vivienda. Analicemos las condiciones: Tipo de interés: Euribor + 0,27% Duración: 40 años Financiación: 80 % del valor de la tasación Exigencias: Importe mínimo de la hipoteca: 200.000 €. El plazo que se estipule no debe vencer cuando la edad en el que se amortizará el préstamo sea superior a los 80 años. Domiciliación de nómina. Saldo medio en cuenta por importe equivalente a 1 cuota de préstamo. Gasto mínimo de tarjeta de crédito por importe de 3.000€ Aportación a Plan de Pensiones y/o Fondos de Inversión por importe de 3.000€ Contratación de Seguro de Vida y Seguro de Hogar . Las condiciones para la concesión de este producto son absolutamente abusivas y desproporcionadas en la situación actual. Si bien es cierto que el diferencial es el más bajo del mercado en la actualidad ya es un condicionante que la hipoteca tenga que ser superior a 200.000 euros. La obligación de una póliza de seguro de vida, con la compañía elegida por la entidad como condición indispensable para la concesión del crédito no es solo un abuso, sino que es contraria a las buenas prácticas bancarias y la normativa vigente del Banco de España, por lo que no podemos más que preguntarnos ¿cómo es posible que sea un producto vigente y aprobado? Pero analicemos las exigencias que obligan al gasto de los clientes: Un gasto mensual de 3.000 euros en tarjeta de crédito y una aportación a planes de pensiones de 3.000 euros. En la actualidad, dada la situación del país, la tasa de desempleo creciente, la precariedad del mercado laboral y la deficiencia del sistema de pensiones públicas, hacer este tipo de exigencias significa que el lanzamiento de este producto no es más que una herramienta de marketing para situarse en los puestos más competitivos del mercado ya que, en realidad, muy pocas personas y/o unidades familiares estarán en disposición de comprometerse con unas condiciones de estas características. En tiempos de crisis, gastar más dinero a crédito del que es necesario puede hacer que lo que nos ahorremos con el diferencial, nos lo gastemos con la tarjeta, incrementando nuestras obligaciones crediticias de forma desproporcionada, lo que aumenta el riesgo de presentar morosidad ante cualquier eventualidad que se produzca en nuestra economía. |