Cambios incómodos, pero inevitables |
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Los cambios en las condiciones de las hipotecas se han convertido en un recurso muy utilizado por las entidades para poder sobrellevar los sobresaltos del euribor. Sin embargo, se han encontrado con una parte contraria: los hipotecados. Y es que para una persona que tenga una hipoteca, es difícil tener que afrontar dos inconvenientes: la inevitable subida del euribor y las modificaciones impredecibles del contrato hipotecario establecido. La batalla por los dos frentes resulta bastante compleja, más cuando son pocas las veces que se gana. Las entidades insisten en alegar que no tienen otra opción, pues con la subida de los tipos no se pueden mantener los mismos parámetros del contrato original con el que se suscribió la hipoteca. Pero esta explicación escapa del razonamiento del afectado que debe resignarse a tener que pagar más y, en algunos casos, de forma diferente. Muchos no se han quedado de brazos cruzado y han recurrido a la máxima autoridad: el Banco de España. Las quejas recibidas han aumentado un 4%, con un total 5.473 reclamaciones relacionadas al caso de las modificaciones en las hipotecas. |